Prueba 52 del reto (Escribe un relato de un personaje que encuentra una corbata y no sabe cómo ha llegado allí)

La corbata

—¿Qué hace aquí esta corbata? —David no entendía como podía haber llegado hasta allí aquella corbata, pues estaba seguro de que la había guardado junto al resto en el armario de su habitación.

La cogió y la volvió a subir a la planta de arriba, depositándola de nuevo junto a todas las demás.

David era muy ordenado y no soportaba que las cosas no estuvieran en su lugar.

Al día siguiente se la encontró dentro del frigorífico. Se quedó de piedra y tras devolverla al lugar que le correspondía llamó a la consulta de su médico de cabecera para que le derivara al especialista en trastornos del sueño, pues el sonambulismo era ya la única explicación plausible para este fenómeno. Él vivía solo en casa.

El especialista, una vez que lo examinó, le mandó unas pruebas para el día siguiente que determinarían qué tipo de trastorno padecía.

Cuando llegó a casa no tuvo más remedio que descartar su teoría, pues la corbata lo estaba esperando sobre el mueble que tenía en el recibidor y el la había dejado en su sitio antes de acudir a la consulta del doctor.

Entonces se tensó de pronto al barajar la única posibilidad que quedaba ya. Alguien tenía acceso a su apartamento y estaba cambiándola de sitio. No tenía amigos tan íntimos como para gastarle ese tipo de bromas, por lo que inmediatamente relacionó el hecho con alguien que no debía de tener muy buenas intenciones. Quizás se trataba de un psicópata que estaba jugando con él al igual un depredador juega con su presa antes de asestarle el golpe de gracia.

Volvió a cerrar la puerta y se dirigió a la comisaría más cercana mientras realizaba una llamada al cerrajero.  Después llamó a una empresa de seguridad para que le instalarán cámaras de seguridad por toda la casa.

Cuando lo tuvo todo instalado volvió a dejar la dichosa corbata en su sitio, seguro de que esta vez ya no se movería de allí, o al menos saldría en la grabación de las cámaras quien era el que la cambiaba de lugar.

Tras cerrar el armario empezó a prepararse para ir al trabajo, cuando de pronto escuchó un ruido que provenía del interior del mueble. Era un sonido como de roce entre prendas de seda y tal como empezó remitió.

Extrañado abrió la puerta del ropero esperando encontrar alguna chaqueta caída o algo por el estilo,  pero lo que encontró fue que la corbata ya no estaba. Estaba a punto de cerrar el armario de un portazo y empezar a buscarla por la casa, cuando la vio. Estaba al fondo del ropero.  Entró a cogerla con la intención de quemarla, cuando algo le hizo tropezar y se cayó dentro.

Al darse la vuelta descubrió que lo que lo había hecho caer era el otro extremo de la corbata. Antes de que pudiera reaccionar sintió como el resto de la endemoniada prenda se deslizaba alrededor de su cuello.

Fuera del alcance de las cámaras la corbata terminó con la vida de David estrangulándolo.

John nunca había creído en nada que estuviera relacionado con la fe en su vida y mucho menos en la reencarnación en objetos inanimados, pero lo cierto es que aprovechó muy bien la oportunidad que le brindó el destino para vengarse del funcionario que pulsó el interruptor que estaba conectado a su silla eléctrica.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *