Reconquista

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Cuando despertó, todavía estaba allí. Sus ojos, verde esmeralda, dominaban todo el paisaje de su rostro. En comparación, sus orificios nasales eran sutiles y casi imperceptibles. Su color era el mismo que el del brillo que desprendían sus escamas, e incluso la forma de sus pupilas se asemejaba a los afilados dientes que poblaban sus fauces, que de cuando en cuando dejaban entrever su fina lengua, terminada en dos puntas, adecuándose así en número a los dos luceros que fijaban la mirada en él. Continuar leyendo “Reconquista”

Ometeotl (dios de la dualidad, representada en esencia por la armonía entre el espacio y el tiempo)

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El sacerdote volvió a levantar su daga de pedernal. Era la tercera vez que lo hacía, pero tampoco en esta ocasión fue capaz de culminar el ritual. Continuar leyendo “Ometeotl (dios de la dualidad, representada en esencia por la armonía entre el espacio y el tiempo)”

El guiño

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Cuando me atreví a abrir los ojos, la batalla cuerpo a cuerpo ya había comenzado. Los dos barcos estaban unidos por numerosos tablones y cuerdas. Entrechocar de espadas, gritos, disparos y cañonazos se entremezclaban a mi alrededor. Y allí estaba ella, mi heroína, en mitad de la refriega. Segando la vida de todo aquel que osaba acercársele. Tras terminar con los infelices que se interponían en su camino, comenzó a luchar contra el que parecía ser el capitán del navío que acababan de abordar. El resto de la tripulación que le había salido al paso, dada su maestría con la espada, no le supuso ningún problema. Pero aquel oficial también era bastante diestro y le estaba plantando cara. No le sería fácil derrotarlo. Continuar leyendo “El guiño”

Ojo por ojo

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      Era carnaval y todo el mundo iba disfrazado por las calles. David no era una excepción y lo cierto es que se sentía muy bien encarnando a tan conocido depredador. Había cuidado hasta el último detalle: la capa, el peinado, los colmillos… Llevaba gran parte de la noche seleccionando cuidadosamente a su próxima presa.
 Algo llamó su atención en ese momento, haciéndole descartar al resto de candidatas. Aquella chica disfrazada de catwoman con aquel maletín de color rojo brillante se ancló a su mente. Empezó a seguirla, ocultándose tras la multitud cada vez que ella se giraba.
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